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PROBLEMAS DESPUÉS DE COMPRAR UNA VIVIENDA

  • Foto del escritor: Haidar Najem García de Vinuesa
    Haidar Najem García de Vinuesa
  • 12 feb
  • 2 Min. de lectura

La compraventa de una vivienda no termina el día de la firma. Eso es algo que muchos compradores descubren cuando ya es tarde, normalmente al abrir una pared, al dar de alta los suministros o al pasar el primer invierno: humedades que no estaban, o tuberías que revientan, o instalaciones que «funcionaban» hasta que se usan.


Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿puedo reclamar al vendedor o ya no hay nada que hacer? La respuesta es incómoda, pero honesta: depende del problema y del momento en que se actúe.



Empezando por el principio: no todo defecto es un vicio oculto. Conviene aclarar esto, porque aquí se generan muchas frustraciones. Un vicio oculto no es cualquier desperfecto. Para que el vendedor responda, el problema debe cumplir tres condiciones:


  1. Existir antes de la compraventa.

  2. No ser visible ni fácilmente detectable al comprar.

  3. Ser suficientemente grave, hasta el punto de afectar al uso normal de la vivienda o devaluarla de forma relevante.


Si la humedad era evidente o el problema se podía apreciar con una mínima diligencia, la reclamación se complica mucho, o ni siquiera puede plantearse.


El plazo es muy corto. Este es el punto que más se pasa por alto: la acción por vicios ocultos caduca a los seis meses desde la entrega de la vivienda, no desde que se descubre el problema. Y la caducidad no se interrumpe con correos o llamadas.


Por eso insistimos tanto en que el tiempo importa. No para ir corriendo al tribunal, sino para valorar bien las opciones antes de que sea tarde.


¿Y si el problema aparece al dar de alta los suministros? Es una situación muy habitual: instalaciones antiguas, inservibles o directamente inexistentes que solo fallan cuando se conectan agua, gas o electricidad. En muchos casos el defecto ya existía; el comprador no podía detectarlo razonablemente; y el problema es estructural o afecta al uso normal de la vivienda.


Ahí sí puede haber recorrido, incluso aunque el vendedor alegue desconocimiento. La ley no exige mala fe: exige responsabilidad.


Qué hacemos como abogados en estos casos. Nuestro trabajo no es alimentar falsas expectativas ni empujar al pleito por sistema. Lo que hacemos es analizar si el problema encaja jurídicamente como vicio oculto; valorar pruebas (informes técnicos/periciales, facturas, fotografías); medir plazos con precisión; y decidir si conviene negociar, reclamar formalmente o ir a juicio.


Muchas reclamaciones se resuelven sin demanda, cuando el vendedor entiende que el asunto está bien enfocado y documentado.


Si has comprado recientemente y han surgido problemas, no esperes: consulta con nosotros. El equipo de Gamonal Abogados estará encantado de atender tus dudas y plantear la mejor estrategia.

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